El hombre nunca puede saber que debe querer, porque vive solo una vida y no tiene modo de compararla con sus vidas precedentes ni de enmendarla en sus vidas posteriores.
No existe posibilidad alguna de comprobar cual de las desiciones es la mejor, porque no existe comparacion alguna. El hombre lo vive todo a la primera y sin comparacion. Como si un actor representase su obra sin ningun tipo de ensayo. Pero ¿que valor puede tener la vida si el primer ensayo para vivir es la vida misma? Por eso la vida parece un boceto. Pero ni siquiera un boceto es la palabra precisa, porque un boceto es siempre un borrador de algo, la preparacion de un cuadro, mientras que el boceto que es nuestra vida es un boceto para nada, un borrador sin cuadro.
La insoportable levedad del ser - MILAN KUNDERA
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