jueves, 12 de noviembre de 2009

Quiero llevar tu sello...

Quiero llevar tu sello, estar marcada
como una cosa más entre tus cosas.
Que las gentes murmuren:
allá pasa,
allá va feliz, la señalada,
la que lleva en el rostro
esa antigua señal de risa y lágrima,
la cabellera derramada y viva,
toda ella una antorcha y toda llama,
musgo de eternidad sobre sus hombros
resplandeciendo así, como una lámpara.
A mis pies, un rumor de muchedumbre
se irá abriendo en canal, como una calle.
No me importa que digan:
esa mujer que escapa como ráfaga,
que no ve fuera de su sangre, nada,
que ya no escucha fuera de sus voces,
que no despierta sino entre sus brazos,
que camina sonriendo;
esa mujer que va segando el aire,
la boca contra el viento,
le pertenece toda como un libro,
como el reloj, la pipa o el llavero.
Como cualquier objeto imprescindible
que es uno mismo a fuerza de ser nuestro.
Quiero que todos sepan que te quiero:
deja tu mano, amor, sobre mi mano.
Sobre mi corazón, deja tu sello.

Del libro Antología del Amor de Julia Prilutzky Farny

Pongo este poema por pedido de una querida amiga de mi infacia y adolescencia: BIBIANA


jueves, 5 de noviembre de 2009

SUAVECITO...

Suavecito me pusiste todo en su lugar
suavecito, como juego para armar
como al barro el alfarero,
como brisa de aguacero
conquistaste, suavecito.
Colocaste besos justamente en el lugar
suavecitos, cirugía para curar
las heridas que dejo el pasado sin sanar
y en el caos de mi infierno instalaste tu gobierno
y abrazaste suavecito.
Suavecito, fuiste casi imperceptible
sin prisas de a poquito
colocaste tu bandera inamovible,
suavecito, fuiste tan demoledora
pasito con pasito tu paciencia arrolladora
me salvo, suavecito.
Suavecito fui ganando con saber perder
suavecito sin afanes de imponer
con la calma que viene del tacto de mujer
como huella de gaviota,
como se forma una gota
me atrapaste suavecito.
Me aceptaste como un cero izquierdo y sin valor
me peleaste sin nada a tu favor
con la suavidad con la que se mueve un rumor,
con el paso de un anciano,
con paciencia de artesano,
me salvaste, suavecito.
Suavecito, fuiste casi imperceptible
sin prisas de a poquito
colocaste tu bandera inamovible,
suavecito, fuiste tan demoledora
pasito con pasito tu paciencia arrolladora
me salvo suavecito.