martes, 30 de diciembre de 2008

Despues de las arrugas...

Después de las arrugas
el tiempo es eterno
el miedo calcina miedos
un instante no dura
un instante.

Después de las arrugas
los árboles vuelan ráfagas
azules
y florecen margaritas
en invierno.

Después de las arrugas
los deseos mutan
en el cuerpo
resucitando emociones
impensadas.

Después de las arrugas
volvemos a ser niños
que roban alas
al viento
para volar
después.

Después de las arrugas
permanecemos triunfantes
atrapando el éxito
de la vida
intensa
y podemos decir el nombre
del rostro
invisible
que marcó el destino
claro
y abrió el túnel
infinito
donde se esconde la magia
de lo renacido
después
después de las arrugas.

Esta poesia la escribio mi hermana DIANA
(2º Premio en el XV Certámen Literario Provincial, de Sunchales)

miércoles, 24 de diciembre de 2008

lunes, 22 de diciembre de 2008

ahora que...

Ahora que los sentidos
sienten sin miedo.
Ahora que me despido
pero me quedo.
Ahora que tocan los ojos,
que miran las bocas,
que gritan los dedos.
Ahora que no hay vacunas
ni letanías.
Ahora que está en la luna
la policía.
Ahora que explotan los coches,
que sueño de noche,
que duermo de día.
Ahora que no te escribo
cuando me voy.
Ahora que estoy más vivo
de lo que estoy.
Ahora que nada es urgente,
que todo es presente,
que hay pan para hoy.
Ahora que no te pido
lo que me das.
Ahora que no me mido
con los demás.
Ahora que, todos los cuentos,
parecen el cuento
de nunca empezar.

"Ahora que..." del disco "19 días y 500 noches" de Joaquin Sabina

domingo, 7 de diciembre de 2008

ruina...

Si alguna vez he dado más de lo que tengo
me han dado algunas veces más de lo que doy,
se me ha olvidado ya el lugar de donde vengo
y puede que no exista el sitio adonde voy.
Lo bueno de los años es curan heridas,
lo malo de los besos es que crean adición....

JOAQUIN SABINA

viernes, 5 de diciembre de 2008

el parque

Parque de liquidambar, acuarelado

jueves, 4 de diciembre de 2008

el adios...


















Cuando derrame el verano toda su miel sobre el río,
cuando el sol rejuvenezca con la risa de los niños,
y el amor juegue sus juegos como el viento entre los pinos,
y el campo encienda sus verdes, y el mar suelte sus navíos,
cuando la última flor del cerezo haya caído,
amiga yo estaré lejos, muy lejos por el camino... (Leon Gieco)